Irregularidades en padrón de profesores/as y desdoblamiento de elecciones a Dirección de Carrera. 

El calendario electoral para elegir las autoridades de la Facultad y las Carreras, en el que cada claustro vota en momentos diferentes del año, desvirtúa las elecciones y deslegitima la elección para la Dirección. Llamamos la atención a toda la comunidad académica de Relaciones de Trabajo sobre esta situación que pone de manifiesto, como nunca antes, los límites de nuestra democracia universitaria.

De este modo, los profesores (que son los mayores y tienen la máxima jerarquía, es decir a partir de cargos de adjunto en adelante) votarán en pleno pico de la pandemia a fines de junio, los graduados y auxiliares docentes a fines de agosto y los estudiantes, que parecen no importar mucho a nadie, todavía no se sabe porque depende de lo que decida el rectorado de la UBA. 

Si bien esto afecta también a la elección del Consejo Directivo de la Facultad, donde se percibe el mayor perjuicio es en la elección de representantes para Junta y Director/a de Carrera. Recordemos que, según la regulación vigente, se realiza por voto ponderado y de un modo bastante poco democrático. La ponderación del voto hace que una pequeñísima minoría de profesores (con cargo de adjunto en adelante) tenga una desmedida influencia en la elección a la Dirección de Carrera. En este sentido, cien profes tienen igual “peso” que cientos de graduados y miles de estudiantes. No olvidemos que la gran mayoría de los docentes (auxiliares y jefes de trabajos prácticos) no es considerado profesor y vota en el claustro de graduados. De esta manera, se desnaturaliza no sólo la representación de los auxiliares docentes sino también de los graduados, puesto que los intereses y preocupaciones de unos y otros son diferentes. 

Estas injusticias de la democracia universitaria se profundizan con un calendario que establece la elección en diferentes etapas:    

  • A fines del mes de junio, un padrón pequeño y sobrerepresentado de 108 profesores (con cargos de adjunto en adelante) decidirán sobre el 33% de la elección; 
  • A fines de agosto, graduados/as y la gran mayoría de los/as docentes que no forman parte del claustro de profesores decidirán sobre otro 33%; 
  • De continuar este calendario electoral, cuando los estudiantes vayan a votar ya estará definida el 66% de la elección. Es decir, hay altas probabilidades de que el voto de los estudiantes a Dirección quede solamente para la anécdota.

El panorama electoral se agrava cuando observamos el padrón de profesores, en el que se realizaron incorporaciones de último momento, que no sólo no respetan los tiempos previstos en la reglamentación electoral vigente, sino que ni siquiera se les conoce designación docente activa. Algunos de ellos, jubilados que no estaban en el padrón hace dos años, “aparecen” nuevamente. Otros recientemente nombrados. De un modo tan desprolijo que varios aparecieron en el padrón de profesores antes de tener la designación formal. Para colmo, el calendario electoral no otorgó el tiempo suficiente para impugnaciones ante la Junta Electoral, lo cual vulnera las más básicas reglas democráticas y fija un antecedente peligroso en nuestra Facultad. 

Toda esta circunstancia se produce por el peso excesivo que tiene el claustro de profesores en la elección. Por este motivo, se aprueban materias optativas de dudosa calidad académica en base a las pertenencias políticas, porque lo único que importa es “el cargo de profesor adjunto” para “estar en la lista de profesores”. Por esta razón, no se muestra la estructura de cátedras pese a que son cargos públicos (es decir cuántos docentes y con qué cargos hay en cada cátedra). De ser visibles, quedaría en evidencia la disparidad de situaciones entre cátedras. En los expedientes de altas, bajas y modificaciones docentes (ABM) se pueden apreciar las carreras meteóricas de algunos y las postergaciones de otros; las diferencias entre la cantidad de docentes por cátedra y quienes tienen sus cargos concursados y quienes no. Desde Democratización RT siempre hemos denunciado esto y reclamado la publicación de las estructura de cátedra. En próximos envíos, compartiremos mayor información sobre los cargos docentes, la situación de las cátedras y los últimos  movimientos realizados.

Casi que resulta una obviedad mencionar que este proceso electoral implica una circulación de personas en el peor momento de contagios de COVID19 en nuestro país, contraviniendo las políticas de cuidado de conocida difusión pública que, entre otras medidas, dispusieron la continuidad del dictado de clases en la modalidad virtual hasta la fecha, preservando las vidas de quienes integran toda la comunidad universitaria. Sorprende en ese sentido la deliberada exposición a la que se sitúa al personal docente y no docente y sus respectivas familias, aún no vacunados en su totalidad, que no han participado en la discusión de tales decisiones, y deberían someterse a los riesgos del contagio. 

Democratización RT se pronuncia en rechazo de este precipitado cronograma electoral para juntas de Carrera y Dirección y solicita AHORA

  • Reunión urgente de Junta de Carrera 
  • Calendario electoral unificado 
  • Exclusión inmediata del padrón de profesores de quienes no tienen cargos docentes activos o que fueron nombrados posteriormente a la fecha de cierre del padrón o no cumplen con los requisitos reglamentarios 

y SIEMPRE: 

  • Claustro único docente (que todos los docentes voten juntos) 
  • Visibilidad pública de la estructura de cátedras 
  • Respeto de la institucionalidad y reglamentaciones vigentes 
  • Desarticulación de los derechos laborales y las condiciones de trabajo de las pertenencias políticas 
  • Una Carrera plural y diversa para todos/as 
  • Representación de los trabajadores no docentes en el Consejo Directivo. 
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