Hoy se cumplen 52 años del Cordobazo, la rebelión popular, obrera y estudiantil más importante del siglo XX. 

Si bien la CGT se encontraba dividida entre los liderazgos de Vandor y Ongaro, ambas facciones coincidieron en convocar a un paro general de 24 horas para el 30 de mayo, en reclamo de la reapertura de la negociación colectiva y actualización salarial suspendida en el ‘67. En Córdoba, debido a demandas particulares de la provincia, las dos regionales de la CGT decidieron convocar a un paro de 36 horas, que comenzaría a las 10 de la mañana del 29. Al reclamo obrero se sumó el apoyo del movimiento estudiantil. Durante la jornada de lucha, la muerte de un trabajador del SMATA convirtió la protesta obrero-estudiantil en una insurrección urbana.

Cabe también realizar un poco de revisionismo para re-pensar el rol de las mujeres en los hechos históricos de nuestro país. Es importante comprender que no se trataba de un grupo homogéneo de mujeres, sino de un colectivo heterogéneo de mujeres con un horizonte común, como describe Andrea Andújar en “El Cordobazo, las barricadas y las mujeres”. La invisibilización de las mujeres y otros colectivos es una constante en la historia oficial, tanto Argentina como internacional.

Como estudiantes, graduados/as y docentes de RT, en esta fecha conmemoramos la organización y acción colectiva de la clase trabajadora junto con el movimiento estudiantil, entendiendo esta unidad como necesaria para poder resistir frente a los avances neoliberales y las vulneración de derechos de la clase trabajadora. En la actualidad, el ataque contra los movimientos obreros organizados se sostiene desarticulando al colectivo e individualizando la discusión. 

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