Este 8 de marzo estamos frente a una nueva conmemoración del día internacional de la mujer trabajadora. ¿Por qué es necesario conmemorar este día? Porque permite (re)colocar a la desigualdad de género en el centro de la escena, que se manifiesta en múltiples ámbitos de nuestra existencia. A su vez, este 8M se convoca en Argentina por tercera vez a un paro internacional de mujeres, lesbianas, trans y travestis.

En el mercado laboral argentino, la desigualdad de género se mide en mayores tasas de desocupación abierta, subocupación y trabajo no registrado para las mujeres, índices que se acrecientan en jóvenes de hasta 29 años y en los estratos más bajos. Además de las dificultades para obtener un empleo de calidad, mujeres, trans y travestis también deben enfrentar los estereotipos que las (nos) condenan a las ocupaciones de menores ingresos, más precarias e inestables. Esto se traduce en una mayor brecha salarial. Para el tercer trimestre de 2018, según el INDEC, las mujeres perciben un 26,2% menos que los varones. Y dicha diferencia se incrementa a un 37% para las mujeres en trabajos no registrados.

En más de una oportunidad, hemos visto o escuchado arengas para que las mujeres conquisten espacios laborales dominados por hombres. ¿Cuándo alentaremos a los hombres a ocuparse de tareas tradicionalmente asignadas a las mujeres? ¿Por qué las ocupaciones supuestamente femeninas tienen una connotación negativa? ¿Por qué las mujeres “naturalmente” se encargan de las tareas más penosas y de menores ingresos? Son algunas de las cuestiones que el movimiento feminista plantea desde hace tiempo.

No es casual la “masculinizaciónde la riqueza. En el ranking anual de FORBES de reciente aparición, no figura ninguna mujer entre las diez personas más ricas, las mujeres apenas conforman el 10 % entre los 100 primeros puestos. Además, dentro de las organizaciones empresariales y sindicales, el denominado “techo de cristal” limita a las mujeres a puestos de asistencia, con un limitado acceso a puestos de dirección. En este artículo que recomendamos se problematiza el tema de la importancia de mujeres en los gabinetes y puestos de poder real. Lo mismo sucede en el ámbito científico y académico. Basta ver la constitución de paneles de discusión y debate en que la mayoría abrumadora son varones.

¿Y por casa cómo andamos?

En la Facultad de Ciencias Sociales, más allá de la decana y vice-decana, todas las secretarías (Gestión Institucional, Académica, Hacienda y Administración, Extensión Universitaria, Estudios Avanzados, Desarrollo Universitario, Inclusión y Bienestar) son ocupadas por hombres. Tal como indicamos el año pasado, en nuestra carrera el 61% del claustro de profesores son varones. La deconstrucción debería empezar por casa.

En el ámbito de nuestra carrera, es necesaria una inclusión real de la perspectiva de género y diversidad sexual, que sea transversal a todas las materias. No es una cuestión que se compense con una materia optativa y comisiones ad-hoc. Por ejemplo, estudiamos economía o historia, sin incluir la mirada de y sobre las mujeres.

El movimiento feminista no solamente cuestiona la desigualdad de género sino un modo de establecer jerarquías, exclusiones y generación de vínculos propios del patriarcado. No se puede sostener un discurso a favor de la perspectiva de género excluyendo, discriminando y eliminando a quienes piensan distinto.

En un contexto en el que la violencia machista mata y maltrata a mujeres, lesbianas, trans y travestis, desde el espacio Democratización RT convocamos a parar y marchar este 8M:

  • Por el igual acceso a empleos y ocupaciones de calidad;
  • Por una distribución equitativa de las tareas domésticas y reproductivas;
  • Por el aborto legal, seguro y gratuito;
  • Por el cupo laboral trans y travesti en todos los ámbitos en general  y en la UBA en particular;
  • Por el jardín materno-parental en la facultad;
  • Por el no ingreso de Christian Bay y Pedro Hip a áreas exclusivas de trabajadores no docentes de nuestra facultad.
  • Por una discusión abierta, democrática y transversal de la perspectiva de género en el plan de estudios, la carrera y la estructura de las cátedras
  • En contra de toda violencia y discriminación sobre las mujeres, lesbianas, trans y travestis;

A les interesades en trabajar estos temas, les invitamos a escribirnos para sumarse a nuestro equipo de trabajo sobre géneros y diversidades: contacto@democratizacion-rt.com.ar

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