Nuevamente la discusión de optativas se presenta en RT como un reparto de materias para la devolución de favores políticos y la compra de votos. En la Junta de Carrera no se discutieron propuestas pedagógicas, ni siquiera se evaluó la seriedad de la presentación en términos del cumplimiento de requisitos básicos referidos a la presentación de una materia en la universidad, desconociendo los debates dados en las reuniones de comisión. Se ocultó información a los miembros de la comisión en relación a los módulos disponibles, lo cual vuelve imposible cualquier posibilidad de presentar propuestas en igualdad de condiciones. Nuevamente se aprobaron varias materias que repiten contenidos de la carrera y que casi un 40% de ellas no tienen en su cuerpo docente ni un/a solo/a graduado/a o estudiante de RT.

El jueves 01 de noviembre se reunió la Junta de Carrera por tercera vez en en el año con el objetivo principal de tratar las materias optativas que serán ofertadas en 2019.

Este tratamiento históricamente ha estado marcado de escandalosas maniobras antidemocráticas que hemos denunciado desde que tenemos representación en la Junta (desde el año 2009). Basta leer los informes que DRT elaboró en los últimos años (2017, 2016, 2015, 2014) para observar cuán arraigada se encuentra esta práctica en RT. Este año, pese al discurso alusivo a la democracia, la transparencia y el diálogo que enarbola (al mejor estilo Cambiemos) nuestro director de carrera Hernán Sandro, se decidió sostener estas maniobras.

Recordamos que en el marco de una demanda histórica de nuestro espacio, logramos que se instale la discusión en el marco de la Comisión de Seguimiento y Evaluación Curricular y, en ese órgano, se determine un calendario para la discusión y definición de áreas de vacancia y la re-formulación de los requisitos para la convocatoria. Dado el conflicto docente y la toma de la facultad, el calendario se vió desplazado (aún cuando le ofrecimos a la Secretaria Académica María Teresa Hernández, reunirnos en el edificio de Marcelo T. el cual no estaba afectado por la toma), lo cual obligó a achicar los plazos de la convocatoria y del análisis. Con las propuestas ya elevadas a la Junta se convocó a una nueva comisión el día 29 de octubre en la cual se discutieron criterios para la evaluación de las materias. En ese marco se plantearon, que una vez cumplidos los requisitos que establece la resolución del CD N° 5400-09 y la convocatoria realizada, se priorizarían:

  • Las materias que cumplían con las áreas de vacancia definidas en las comisiones correspondientes.
  • Las materías que tengan graduadxs y/o estudiantes de la Carrera; o bien que se solicite que conformen su equipo docente con graduadxs o estudiantes, para el caso de propuestas de profesorxs de otras disciplinas.

Cabe recordar que en esta serie de reuniones no estuvo presente ningún miembro de Prioridad RT y lxs consejerxs de la UES (que estuvieron presentes de manera parcial) mantuvieron un silencio casi absoluto hasta la última comisión del 30/10 en la cual se presentó el consejero directivo Matías Cao monopolizando la voz de su espacio, aún cuando no tiene voto en el espacio de junta.

Al final de esa reunión, le solicitamos a la Secretaría académica que nos informe la cantidad de módulos disponibles con los que se contaba ya que saber este dato es elemental puesto que permite conocer el universo de materias posibles de ser aprobadas y, a partir de allí, determinar límites en el análisis. Además nos ofrecimos a reunirnos el día miércoles 31 o el mismo jueves antes del inicio de la JC para poder discutir concretamente las propuestas presentadas a la luz de los criterios de evaluación definidos.

La Dirección de la Carrera se llamó al silencio y no respondió a nuestras solicitudes convocando directamente a la Junta de Carrera. A esta reunión se llegó de igual modo que años anteriores: sin ninguna discusión concreta sobre las propuestas presentadas.

Como nos tienen acostumbrados, lxs consejerxs de Prioridad RT llevaron una propuesta cerrada que contemplaba 46 módulos y no los 34 módulos vigentes, es decir que hubo una ampliación de módulos, dato que NUNCA fue informado a lxs miembros de la comisión correspondiente. Cabe aclarar que lxs consejerxs de Prioridad RT Ana Miranda y Mariano Suriani (por el claustro de profesores/as) y Jorge Farías (por el de graduados/as) se ausentaron de todas las reuniones de Comisión de Seguimiento y Evaluación Curricular y no participaron de ningún debate pero consideraban que su propuesta contemplaba estos requisitos.

Desde DRT (que habíamos participado activamente de todas las comisiones a las cuales se nos convocó) reclamamos que nunca fuimos informados que había 46 módulos aprobados, denunciamos que el lunes anterior nos habían confirmado que eran 34, y que esto volvía imposible una discusión en igualdad de condiciones ya que nuestra propuesta estaba pensada para esa cantidad de módulos.

Además tanto Hernán Sandro como el resto de lxs consejerxs de Prioridad RT y la UES se negaron a dar cualquier tipo de explicación sobre el modo en el que ese listado había sido definido. Por otra parte, ese paquete de materias que pretendían aprobar contemplaba una gran parte de propuestas que no cumplían con los criterios que se habían planteado en la comisión del lunes anterior.

Por supuesto que la lista de las materias optativas elegidas fue fruto de un acuerdo entre la agrupación de Hernán Sandro, Prioridad RT, la UES y la lista 20. Es decir, las agrupaciones que tuvieron participación prácticamente nula en las comisiones, acordaron la elaboración de una lista de materias sin permitir ningún tipo de discusión acerca de las pautas definidas en los espacios institucionales creados para tal fin.

Tanto lxs integrantes de Prioridad RT como lxs integrantes de la UES insistían con que había que votar a favor o en contra del listado, esquivando constantemente las preguntas que se les realizaban desde DRT sobre los criterios que habían utilizado para la selección de las materias. Hernán Sandro tampoco dió explicaciones de los criterios de elección adoptados por la agrupación política a la cual representa, vaciando nuevamente de contenido la reunión de Junta.

Desde DRT sostenemos la discusión de los criterios utilizados y el análisis de las propuestas como un ejercicio sano para la democracia de la carrera y la facultad. No entendemos por qué lxs consejerxs de Prioridad RT se negaron a explicitar sus consideraciones acerca de las materias presentadas.

En síntesis, ¿qué pasó?

  • De las 43 propuestas que se aprobaron casi el 40% no tienen graduadxs o estudiantes de RT en su equipo docente. En una carrera como RT, que tiene un muy bajo componente de graduadxs que ejercen la docencia y la investigación, esto representa un problema grave, en tanto se sigue reproduciendo la misma lógica que no fortalece la institucionalización de la disciplina. Lo que demuestra a las claras que la institucionalización de la carrera y la inserción de lxs graduadxs NO es una prioridad para la gestión.
  • 18 de las propuestas que se aprobaron no se corresponden a ninguna de las áreas de vacancia definidas en la Comisión de Seguimiento y Evaluación Curricular, lo que representa el 42% del total de materias. Varias de ellas repiten contenidos con las materias obligatorias lo cual redunda en una limitación para que lxs estudiantes enriquezcan su formación.
  • No se discutieron propuestas pedagógicas, ni siquiera se evaluó la seriedad de la presentación en términos del cumplimiento de requisitos básicos referidos a la presentación de una materia en la universidad. Todo esto atenta contra nuestra formación, ¿qué nos hace pensar que un/a docente que no tomó con seriedad la presentación de una materia para la UBA, va a ser un buen profesional en el aula?
  • Lxs mismxs consejerxs de Prioridad RT que se ausentaron de los debates y vaciaron los espacios democráticos de la carrera, presionaron por votar a libro cerrado el listado de propuestas, negándose sistemáticamente a transparentar los criterios que utilizaron para incluir o excluir propuestas del listado. Jamás estuvieron dispuestxs a debatir ni dar cuenta de sus razones para la elección de aquellas materias.

Este nuevo episodio de aprobación de materias optativas muestra a las claras la falta de respeto y el desprecio que tiene la gestión de la carrera encabezada por Hernán Sandro por nuestra disciplina. No hay posibilidad de que haya una discusión académica seria si se utiliza el reparto de materias para la devolución de favores políticos y la compra de votos. Convocamos a toda la comunidad de RT a repudiar este modo de degradar nuestra formación.

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