“En la política económica de ese gobierno debe buscarse no sólo la explicación de sus crímenes sino una atrocidad mayor que castiga a millones de seres humanos con la miseria planificada.
En un año han reducido ustedes el salario real de los trabajadores al 40%, disminuido su participación en el ingreso nacional al 30%, elevado de 6 a 18 horas la jornada de labor que necesita un obrero para pagar la canasta familiar, resucitando así formas de trabajo forzado que no persisten ni en los últimos reductos coloniales.
Congelando salarios a culatazos mientras los precios suben en las puntas de las bayonetas, aboliendo toda forma de reclamación colectiva, prohibiendo asambleas y comisiones internas, alargando horarios, elevando la desocupación al récord del 9% prometiendo aumentarla con 300.000 nuevos despidos, han retrotraído las relaciones de producción a los comienzos de la era industrial, y cuando los trabajadores han querido protestar los han calificados de subversivos, secuestrando cuerpos enteros de delegados que en algunos casos aparecieron muertos, y en otros no aparecieron”
Rodolfo Walsh, Carta abierta a la Junta militar, 24 de marzo de 1977
Un año después del último golpe militar, el periodista y escritor Rodolfo Walsh publicó una célebre carta cuyo fragmento publicamos en el epílogo. Pocas horas después fue secuestrado. Hoy se encuentra desaparecido.
Seleccionamos ese fragmento pues consideramos que a 50 años del inicio de la última dictadura cívico militar, es preciso hacer hincapié en el plan económico que produjo transformaciones estructurales en el tejido económico y social que perduran hasta hoy, así como en los objetivos de disciplinamiento a las organizaciones colectivas.
La persecución a delegados, dirigentes y activistas sindicales fue posible por la complicidad de directivos y responsables de gestión de personal de las empresas. Como estudiantes, personas graduadas y docentes de Relaciones del Trabajo nos debemos una profunda discusión sobre este hecho ampliamente documentado. En algunas empresas hubo centros clandestinos de detención. ¿Sabían esto?
La ley de contrato de trabajo fue mutilada. Uno de sus autores, el abogado laboralista Norberto Centeno fue desaparecido en la llamada “La noche de las corbatas”.
Se prohibieron las organizaciones sindicales, las asambleas, la negociación colectiva y el derecho de huelga. Muchas de las modificaciones legislativas y su espíritu persisten hasta la actualidad. Algunas de ellas fueron repuestas por la reciente reforma laboral.
Por ello, como todos los años, reivindicamos los ejes centrales de nuestra formación así como el nombre de nuestra Carrera. Relaciones del Trabajo /Laborales da cuenta de sujetos colectivos con intereses diferentes. La expresión tan naturalizada de “recursos humanos” o “capital humano” no sólo ignora la obviedad de que los humanos no somos un recurso, sino que pretende invisibilizar la disputa capital – trabajo, relegando la conflictividad a cuestiones individuales resolubles con políticas de liderazgo o coaching.
No se trata solamente de una cuestión semántica, sino de lo que se hace en el día a día para reivindicar desde la profesión la defensa irrestricta de los derechos humanos, la diferencia de pensamiento, y la memoria, la verdad y justicia.
En un contexto cultural que hace gala del individualismo y que observa con desconfianza cualquier tipo de estructura u organización colectiva, te invitamos a la reflexión, a marchar y a sumarte a nuestro Espacio.